El mojon con patas.
{ Posted on 1:06 PM
by Rita Lyn
}
Cuando era niña, para navidad me regalaron una bicicleta, una de esas típica de niña, rosadas con canasto y un asiento atrás para llevar gente, ese mismo verano, mi prima, se fue a quedar 2 semanas a mi casa y todas las tardes salíamos y yo la llevaba a pasear en mi bicicleta.
A la vuelta de mi casa había una plaza, y íbamos ahí porque era mas seguro para andar. Un día en la plaza apareció un niño, que yo nunca había visto, pero que suponemos vivía por ahí, y no se porque pero mi prima lo vio y le puso mojón con patas, y siempre que lo veía, así le gritaba, como íbamos seguido a la plaza, no creo que el niño haya estado muy contento de que cada vez que andábamos por ahí, pasaba mi prima y le gritaba su apodo.
Varios días después fuimos como de costumbre a la plaza a dar vueltas en la bicicleta y no había nadie, muy tranquilas seguíamos paseando, cuando derepente mi prima empezó a gritar mojón con patas!, mojón con patas! (era poquito hinshaweas cuando chica), y este apareció de la nada y agarro a mi prima del pelo, como yo me asuste con lo que paso me dio un ataque de risa que no me dejaba pedalear, y mi prima gritaba para que pedaleara y avanzara para que el niño la soltara de las meshas, yo intente controlarme y con mi mayor esfuerzo pedalee los mas fuerte que pude hasta que logramos que el pendejo soltara a mi prima del pelo, y nos fuimos lo mas rápido posible. Nunca mas en la vida volvimos a ver al mojón con patas, porque las tardes siguientes preferimos quedarnos jugando en mi casa.
A la vuelta de mi casa había una plaza, y íbamos ahí porque era mas seguro para andar. Un día en la plaza apareció un niño, que yo nunca había visto, pero que suponemos vivía por ahí, y no se porque pero mi prima lo vio y le puso mojón con patas, y siempre que lo veía, así le gritaba, como íbamos seguido a la plaza, no creo que el niño haya estado muy contento de que cada vez que andábamos por ahí, pasaba mi prima y le gritaba su apodo.
Varios días después fuimos como de costumbre a la plaza a dar vueltas en la bicicleta y no había nadie, muy tranquilas seguíamos paseando, cuando derepente mi prima empezó a gritar mojón con patas!, mojón con patas! (era poquito hinshaweas cuando chica), y este apareció de la nada y agarro a mi prima del pelo, como yo me asuste con lo que paso me dio un ataque de risa que no me dejaba pedalear, y mi prima gritaba para que pedaleara y avanzara para que el niño la soltara de las meshas, yo intente controlarme y con mi mayor esfuerzo pedalee los mas fuerte que pude hasta que logramos que el pendejo soltara a mi prima del pelo, y nos fuimos lo mas rápido posible. Nunca mas en la vida volvimos a ver al mojón con patas, porque las tardes siguientes preferimos quedarnos jugando en mi casa.

